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Los seres vivos requerimos agua.
Las zonas donde no la hay o es muy escasa se denominan desiertos
Desde
la antiguedad se han cavado pozos para obtener el recurso más preciado.
El agua determinaba el nacimiento y la muerte de ciudades.
Los
medios han avanzado, pero el objeto de nuestro trabajo sigue siendo el
mismo, la obtención del recurso allí donde se necesita.
En una
época en la que todo esta a un click, nos parece que todo lo esencial y
lo no tanto, sencillamente, se tiene que adquirir (solo hay que pagar y
ya está), los recursos esenciales, la energía, los alimentos, etc. se
han encarecido y nos hacen más dependientes.
El agua subterranea
puede pasar bajo su parcela y la podemos alumbrar mediante la
construcción de un pozo. Legalmente y de un modo económico podemos
disfrutar de un recurso que nos ofrece la naturaleza.